Cantabria,  España,  Europa

Bosque de Secuoyas en Cabezón de la Sal

¿Qué a dónde nos hemos escapado esta vez? Pues nada más y nada menos que a un bosque de secuoyas que tenemos bien cerca de Bilbao, concretamente en Cabezón de la Sal. Un pueblo por el que seguramente muchos habréis pasado. Y es que a veces no hay que irse muy lejos para encontrar lugares especiales.

Un poco de historia

La verdad que en un principio puede resultar raro tener un bosque de secuoyas en Cantabria, ¿no? Bueno pues todo tiene su explicación.

Sobre 1940, en la época del franquisto, se plantaron las 848 secuoyas del Monumento Natural de las Secuoyas del Monte Cabezón como una fuente de ingresos, y para solventar las necesidades de madera para la producción industrial.   Para ello, se utilizaron terrenos que se encontraban vacíos y plantaron especies de crecimiento rápido y que pudiesen sobrevivir a las condiciones meteorológicas. 

De esta manera se reducían las importaciones de madera.

¿Cómo llegar?

Como hemos indicado se encuentra localizado en el pueblo de Cabezón de la Sal. A poco más de 1h 30 min en coche desde Bilbao, y 30 min de Santander.

  • Desde Bilbao: iremos por la autopista A8 en sentido Cantabria, y tomamos la salida 199 dirección Torrelavega/Oviedo. Recorremos unos 50km, hasta tomar la salida 249. Entramos en una rotonda y salimos por la segunda salida.
  • Desde Santander: iremos por la autopista A8 dirección Cabezón de la Sal/Oviedo. Después tomamos la salida 249. Entramos en una rotonda y salimos por la segunda salida.

Irás subiendo por una cuesta hasta llegar al punto que indica el GPS (la entrada), ahí hay un aparcamiento pequeño. Continúa más hacia arriba hasta llegar al parking principal. Esta como a unos 500m.

Aparcar no esta nada fácil, por lo menos el domingo a la mañana que es cuando fuimos nosotros, pero siempre se encuentra algún hueco donde poder dejar el coche.

Nuestros consejos

Os damos unas pequeñas recomendaciones para tener en cuenta en vuestra excursión.

  • Ropa: se trata de un camino muy muy sencillo, por lo que no hace falta ningún tipo de ropa especial más que algo con lo que os sintáis cómodos.
  • Calzado:  con unas zapatillas de deporte es suficiente.
  • ¿Viaje con niños?: La respuesta es sí, de hecho el día que hicimos la visita estaba lleno de familias con peques. Quizá ir con sillita no es la mejor de las ideas, pero al comiendo hay una pasarela por la que puedes acercarte con la silla.
  • Familia con niños: es una excursión perfecta para hacer con niños. Si bien es cierto, que si son muy pequeños y van en silla, hay que llevarles en alguna mochila o silla en la espalda.
  • Duración: como siempre, depende del tiempo que le quieras dedicar. No hay ningún recorrido establecido, pero por tener una idea, entre 1h y 1h 30.

Nuestra experiencia

A continuación os contamos nuestra experiencia en el bosque.

Llegamos por la mañana sin madrugar mucho ya que sabíamos que la visita no era muy larga y queríamos aprovechar para comer por la zona. Nosotros ejamos el coche en el parking principal (tenéis un pequeño mapa explicativo en la sección “¿Cómo llegar?”).

Ya en el parking hay un cartel que nos indica que la entrada se encuentra a 500 m.

Cuando llegas hasta la entrada, un carte nos recibe:

Y nos dan varias explicaciones:

Tras leer un poco de información sobre lo que nos vamos a encontrar durante el paseo, entramos a disfrutarlo:

Como os hemos indicado en el apartado de consejos, no hay ningún recorrido establecido. Sí que hay escaleras que nos facilitan el paseo, pero no hay ninguna flecha que nos guía, así que andamos un poco por libre.

Ponemos rumbo a la salida.

¿Dónde comer?

Lo mejor por la cercanía es ir al pueblo de Cabezón de la Sal.

Nosotros comimos en el restaurante J&J, ya que en Tripadvisor tení amuy buenas opiniones. El menú fin de semana cuesta 14,90€, y la comida esta riquísima. Además, también tienen menú infantil. Eso sí, si tenéis pensado comer aquí, os recomendamos reservar ya que nosotros tuvimos mucha suerte en encontrar una mesa en la terraza. ¡Menos mal que no hacía mucho frío!

La visita al bosque ha estado muy bien. Hemos pasado un rato agradable paseando entre las secuoyas, y hemos podido disfrutar de la naturaleza. Pero este día no acaba aquí, continuamos la escapada visitando la Cueva el Soplao.

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